domingo, 15 de octubre de 2017

Sobre el 15 Octubre y la enorme trampa en la que quedamos atrapados

A mi parecer y con respeto a aquellos que opinen distinto, en 18 años jamás me sentí tan forzada a hacer algo con lo que simplemente no estoy de acuerdo, sin embargo, me niego a ir en contra de mis convicciones, quizás parezca egoísta, pero éste tema de ir a votar, me hace sentir como si tuviera que acceder a ser violada y de paso hacerlo porque es "mejor aceptar que me violen mientras creo que al menos estoy diciendo que no es lo que me hubiera gustado que me pasara". No sé qué opinen ustedes y francamente al leer las miles de analogías que exponen todos los que tienen semanas tratando de convencerse a sí mismos de sus propias violaciones y creyendo que con ellas convencen a otros de dejarse ultrajar, yo sigo sintiendo que no es una opción para mí, no esta vez. Incluso leí una que me impactó mucho, haciendo referencia a que Venezuela es nuestra madre y tiene cáncer pero existe un tratamiento con el cuál podría salvarse con una probabilidad casi ínfima, entonces nos ponen a pensar si la dejaríamos morir aunque la esperanza fuera tan pequeña, por favor, qué bajeza el uso de semejante ejemplo para manipularnos. Yo sí siento a Venezuela como mi Madre, pero éste no es el caso, aquí hablamos de unas elecciones de gobernadores, a los cuales sabemos bien no los dejarán gobernar y si lo llegaran a permitir lo harán sin recursos y con miles de trabas. Además, no es la única opción para nosotros, podemos seguir luchando para pedir una intervención internacional, incluso, el TSJ se juramentó ayer en el exterior, ese sí es un gran paso que podría darnos una salida a mediano plazo o al menos creo que es así. Sin duda, los hijos de ésta madre estamos en un callejón sin salida, nos pusieron una vez más entre la espada y la pared, pero quizás si ésta vez actuamos con más dignidad y con menos conformismo, podamos dar un mensaje distinto al mundo, uno que nos haga sentir menos víctimas y más lo que somos, los que tenemos el poder de poner en jaque a quienes se han declarado abiertamente nuestros enemigos. 

Señores, tenemos casi dos décadas entrando en el juego macabro de unos seres sin escrúpulos con un plan de librito de historia, seguimos colaborando sin darnos cuenta a facilitarle el juego a nuestros perpetradores, por favor, es inútil, si seguimos haciendo lo mismo, jamás, léase bien, jamás obtendremos resultados diferentes. Entiendo que para algunos, sea mejor dejarse violar de nuevo, porque se tiene la tendencia a creer que es más sencillo soportar el dolor que armarse de valor y enfrentar al monstruo, pero créanme, no, es mejor decir: YA BASTA, YA NO MÁS. A continuar entrando en un juego, donde el mayor perdedor, siempre serás tú, porque siempre te gana el malo a pesar de miles de intentos, porque crees que no hay otra salida y sí, a veces es mejor huir que seguir siendo un cobarde que se cree valiente. UN VIOLADOR NO CAMBIA, UN VIOLADOR JAMÁS DEJARÁ DE SERLO, QUIEN SÍ PUEDE DEJAR DE SER SU VÍCTIMA, ERES TÚ. 

Paola O.